De San Pacho a San Pachito

 

La fiesta de San Pacho es una tradición cuyo origen se remonta a España y la religión católica. Llegó a Quibdó a través de los monjes franciscanos, quienes entraron a este territorio en busca de oro. Hoy San Pacho hace parte de la tradición de muchos quibdoseños y, su réplica, San pachito es realizada en otras ciudades a las que han migrado.

Por: Anyi Castillo Bastidas y Alexandra López Asprilla

 

La diversidad es un tema que ha permeado a Colombia desde siempre, pues en el país conviven un alto número de comunidades y etnias con igual alto número de creencias y religiones, lo que ha permitido que lo que hoy llamamos o conocemos como cultura colombiana sea rica en pluralidad y permita que los diferentes pensamientos y saberes se manifiesten de una u otra manera.

Es así como en Medellín, una de las capitales más grandes del país, convergen diversos seres, pues esta ciudad acoge y recibe a personas de todo el territorio colombiano, tal es el caso de algunas personas afro de otros departamentos que han migrado o se han integrado a este territorio por diferentes motivos, bien en busca de nuevas oportunidades laborales o académicas, o simplemente llegaron aquí y se sintieron a gusto con aquello que encontraron.

Se estima que, en Medellín, aproximadamente el 10 % total de la población es afro. Sin embargo, el hecho de estar en otro departamento no significa que las tradiciones se pierden o se releguen, aunque no desconocemos que a veces esto pueda ocurrir, pues factores como el racismo o la discriminación, entre otros, hagan que el autorreconocimiento como afro se vea afectado.

La presencia de personas afro en diferentes comunas que habitan el territorio antioqueño es notoria, va en aumento e influye en las expresiones culturales del territorio. Por ejemplo, en la comuna 8 de Medellín habita una población de 14.987 ciudadanos afro que tiene una fuerte incidencia en sus barrios con sus diferentes costumbres, hábitos y tradiciones negras.

San Pachito, un claro ejemplo de la incidencia afro en Medellín, es una fiesta que nace en Quibdó con el nombre de San Pacho, pero su nombre se modifica en la ciudad de Medellín con el diminutivo..

La fiesta de San Pacho nació hace trescientos setenta y un años; su origen se remonta al 4 de octubre de 1648 cuando un monje franciscano inauguró un templo católico en honor al santo y para celebrarlo se realizó una procesión en canoas por el río Atrato. A partir de 1926 se incorporan desfiles y comparsas organizados por los barrios que por aquella época tenía Quibdó, los hoy llamados barrios tradicionales. Una fiesta que se constituye en la viva muestra del cómo un pueblo negro celebra a un santo blanco.

Cada año, desde el diecinueve de septiembre hasta el cinco de octubre, los habitantes de Quibdó salen a festejar (con comparsas, desfiles, danzas, “balsadas” en el Río Atrato, celebraciones religiosas en las iglesias, y demás) a su santo patrono San Francisco de Asís o, como los chocoanos lo llaman, San Pacho. Es una fiesta que invita y convoca a toda la comunidad, pues los habitantes de cada barrio se unen para organizar los bailes, definir los cachés (la vestimenta que se iba a utilizar en los recorridos), el maquillaje, las coreografías, y demás.

La colonia afrochocoana, que habita el municipio de Medellín y el área metropolitana, no deja atrás sus costumbres de celebración franciscana y hace una réplica de San Pacho, denominado, para su festejo, San Pachito. Si usted pregunta en Medellín por San Pachito, le van a hablar del bunde que se realiza un sábado de cada octubre desde el Palo hasta el Parque de las Luces; usarán palabras como carnavalesco, euforia y sabor, pero, pocas veces, harán alusión a los demás componentes educativos, de emprendimiento, ambientales y culturales que contiene esta celebración en Medellín.

Sin embargo, San Pachito no tiene las magnitudes culturales y organizacionales de San Pacho. Por ejemplo, en Quibdó, “para hacer los cachés los líderes de cada barrio se reunían con la gente y llegaban a un acuerdo de cuáles iban a ser las comparsas y de ahí era que se sacaban los cachés de cada recorrido. Eso, pues, dependía más que todo de las comparsas. Elegían personas del mismo barrio o de otro barrio que les pudieran fabricar las vestimentas”, cuenta Johan Arango, oriundo de Quibdó, quien hoy vive en Medellín.

Los cachés tienen diseños muy coloridos y originales tanto así que se puede decir que nunca se repiten, siempre intentan innovarlos. Como cuenta Yesid Mosquera: “Alguna vez escuché gente de la Yesquita decir que ellos mandaban a diseñar los trajes a Bogotá o miraban los de Río y los adaptaban a la capital”, pero, como asevera Johan Arango, también hay quienes “simplemente se ponían una camisa con un emblema o algo propio del mismo barrio y todos se uniformaban”.

Esta tradición de la camiseta estampada con un emblema se encuentra también en Medellín, donde es más común que la gente haga camisetas a que elabore los cachés como lo expresa Kelly Yecenia Palacio: “Tú tienes tu grupo de amigos o lo que quieras y dices: ‘¡ey, muchachos! ¿qué vamos a hacer para San Pacho?’ Las camisetas. Aquí más que todo se hacen las camisetas”.

Eso no significa que todos salgan con camisetas o con caché; hay quienes simplemente salen con su mejor pinta a la calle para representar ese orgullo de ser afrochocoano.


¿Y el remate de San Pachito? Algunos van a bares o a discotecas de la ciudad, o a sus casas o, como dice David “La Shakira”, el remate es “en la casa de Dios, o sea Moravia, el mejor barrio de Medellín”.

 


*Este artículo es el resultado del diplomado Contar lo Nuestro. Narraciones Ciudadanas sobre el patrimonio cultural inmaterial de las comunidades negras, afrodescendientes, raizales, palenqueras e indígenas de Medellín, un proyecto apoyado por la Alcaldía de Medellín en la línea de Movilización y participación ciudadana y certificado por la Facultad de Comunicaciones de la Universidad de Antioquia.

 

Etiquetado como: #San Pacho #San Pachito #Celebración afro #Festividades afro.

 

FOTO 2 1
FOTO 5 1
FOTO 4 1 1
FOTO 3 1
FOTO 1 1
FOTO 6 1
FOTO 6 2
FOTO 5 2

PODCAST

© Copyright – Revista Vive Afro 2019